Archivos para 3 enero, 2019

Todo esto sucedió para que se cumpliese la Escritura

Cuando los evangelistas van narrando el nacimiento de Jesucristo ponen especial atención y cuidado en hacer ver cómo se han cumplido en El todas las antiguas profecías que durante siglos fueron anunciadas al pueblo de Israel. Mateo, que escribe para los cristianos de origen judío, cita con frecuencia textos del Antiguo Testamento y se apoya en ellos para hacer ver que todo lo que Dios había anunciado por medio de los antiguos profetas se cumple ahora al detalle y con exactitud precisamente en ese Mesías que acaba de nacer en Belén. Nada de esa historia de los hombres se le escapa a Dios que, si hace falta, es capaz de mandar un ángel a José para explicarle lo que está pasando y lo que tiene que hacer con María y con el Niño, sólo para que se cumpla lo que Dios había anunciado desde antiguo por los profetas.

No pienses tampoco que en tu vida existe la casualidad, el azar, la mera coincidencia o la arbitrariedad sin sentido de las circunstancias, aunque no veas a los ángeles que se te aparecen en sueños para explicarte los planes de Dios. ¿Crees, acaso, que José entendió algo de lo que aquel ángel le estaba contando en sueños de parte de Dios? Y, sin embargo, tuvo que ser en la aparente e ilusoria inseguridad de un sueño cuando a José le llegó noticia de lo que Dios quería de él y tuvo que ser en la oscuridad de la noche cuando el ángel indicó a los magos de oriente el camino por donde tenían que volver a su tierra y huir de Herodes.

Si Dios viste de hermosura a la hierba que hoy está en el campo y mañana se echa al horno ¿crees que podría desentenderse de ti y del día a día de tu vida concreta? Y si es verdad que Dios no puede desentenderse de ti y de tu vida concreta ¿por qué sigues viviendo, aun las cosas más pequeñas que te suceden, con el temor, la inseguridad y el miedo de quien desconfía del amor providente de su Padre? José se despertó del sueño y, sin titubear ni dar vueltas a sus sueños, hizo como el ángel del Señor le había mandado. Los magos de oriente se marcharon por otro camino sin avisar a Herodes del nacimiento del Niño, y sin preocuparse de si aquel rey incrédulo pensaría de ellos que eran unos maleducados e informales.

¿Qué importa lo que piensen los hombres de ti, que entiendas o no lo que Dios hace en tu vida, que camines en sueños, a tientas y en la oscuridad de la noche, que te resulten absurdos los planes de Dios, las circunstancias y el modo como El actúa, si es así como se cumplen las Escrituras? Aquellos judíos que pidieron a Pilato la crucifixión y muerte de Jesús también estaban dando cumplimiento, sin ellos saberlo, a los planes misteriosos de Dios.