Archivos para 15 noviembre, 2018

Sobrios en el tener

El ambiente nos invita continuamente a tener cosas –aunque sean innecesarias–, a crearnos falsas necesidades, a medir lo que somos según el baremo de lo que poseemos. Todo ello es síntoma de una carencia radical, de una menesterosidad que define nuestra condición humana y que solemos compensar falsamente con el espejismo del tener. Es tal nuestra limitación como criaturas, nuestra inseguridad, nuestra fragilidad, que nos agarramos a las cosas materiales y a las seguridades humanas, para autoconvencernos de que tenemos la vida en nuestras manos y somos alguien. Pero nos engañamos. ¿De qué sirve tenerlo todo si no tenemos a Dios? No se trata de vivir en la miseria o renunciar a tener dinero, sino de vivir desprendidos de todo eso que los criterios del mundo ambicionan y acaparan, para poner el corazón sólo en Dios.

Hay ricos que sufren una miseria humana y espiritual más insoportable que la carencia de dinero, porque viven mendigando afecto, compañía, reconocimiento o aprecio. Y hay ricos que saben vivir en esa otra sobreabundancia de la generosidad con Dios y con los demás. Hay que valorar y cuidar lo que tenemos, contagiando a nuestro alrededor un cierto estilo de austeridad, sin derrochar ni alardear. No es tacañería, pero sí sobriedad en los gastos, evitando caprichos, cosas que no necesitamos, lujos superfluos. Piensa que, aunque puedas, quizá no debas. Que tu austeridad no resulte chocante, ridícula o extravagante. Basta que sea sencilla, sin rebuscamientos, de esa que tu mano derecha no conoce y sólo es vista por tu Padre en lo escondido. ¿Crees que muchos en Nazaret supieron de las necesidades y renuncias de aquella bendita familia? Y, sin embargo, ni Salomón con todo su fasto atrajo sobre sí, con el mismo embeleso, la mirada enamorada del Padre providente. 

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Carmen Álvarez Alonso, Teología del cuerpo y Eucaristía. 

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