Preces diarias. Oración por el Obispo y la diócesis

 

 

Oremos por nuestro obispo N. y sus intenciones

Concédele, Señor, la abundancia de los dones de tu Espíritu para que sea siervo fiel en el desempeño de su ministerio episcopal. Acrecienta en él su caridad sacerdotal para que sea buen pastor en el cuidado solícito de su pueblo.

Oremos también por nuestra diócesis de Madrid

Tú, Señor, que haces de ella el ámbito natural para el nacimiento y maduración de todos los carismas: santifica a todos sus miembros e instituciones, fortalece entre todos los vínculos de unión y de mutuo servicio, acrecienta nuestros lazos de comunión con el Papa N.

Oremos por los sacerdotes de nuestra diócesis

Acrecienta en número y santidad a los que Tú llamas al ministerio sacerdotal. Que madure en ellos el amor y el servicio hacia el Evangelio que predican y en su vida sepan encarnar los misterios que celebran.

Oremos también por todos los consagrados de nuestra diócesis

Que, a través de sus compromisos de pobreza, virginidad y obediencia, su vida resplandezca por la alegría de su entrega y sean fuente continua de santificación para la Iglesia y el mundo.

Oremos por todas las familias de nuestra diócesis

Bendice, Señor, la fecundidad y entrega generosa de los esposos, acompaña sus trabajos y desvelos en la formación de sus hijos. Que nuestros hogares sean, a imagen del tuyo en Nazaret, núcleos de evangelización que contagien a muchos la alegría del Evangelio.

Oremos por los jóvenes de nuestra diócesis

Que encarnen en sus vidas los valores del Evangelio, que respondan con prontitud y generosidad a la llamada de Cristo, y anuncien su fe con valentía en todos los ambientes.

Oremos por Mater Dei

Que el Señor nos conceda la santidad, fecundidad apostólica y afán generoso de servir a la Iglesia. Que nuestro corazón se asemeje al Corazón materno de María e irradie la ternura de Dios en las almas.

Encomendemos a los que más sufren, en el alma o en el cuerpo, a los que viven en soledad, a los que no tienen consuelo

Descienda sobre ellos, Señor, la bendición de tu Espíritu para que alivie sus cargas, dulcifique sus sufrimientos, sostenga su ánimo y abra sus corazones a la esperanza del Padre.

Oremos por todos nuestros difuntos

Que el Señor les purifique de todas sus faltas y lleguen a participar plenamente de la contemplación y alabanza perfectas que gozan ya los ángeles y la multitud de todos los santos.

Oración final

Dios Padre, fuente y origen de todo don. Tu amas desde siempre a tu Iglesia y en Ti encuentra su inicio esta familia que es nuestra diócesis. En Ella te gozas como en el mismo Cristo, tu Hijo amado, y no dejas de revestirla continuamente con tus gracias, adornándola como a esposa predilecta que se entrega a su esposo. En su seno, como un día en las entrañas virginales de María, tu Espíritu Santo no cesa de prolongar la misma obra de la encarnación, haciéndola virginalmente fecunda para dar a luz a Cristo en el mundo. Escúchanos, Padre, y manda ese mismo Espíritu sobre nuestra diócesis de Madrid para que, en permanente Pentecostés, no cese de anunciar al mundo el don inmenso de tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Santa María de la Almudena, Reina y Madre de nuestra diócesis de Madrid, ruega por nosotros.